Formas sencillas de ahorrar agua
El gran problema colectivo de la escasez de agua puede empezar por morigerarse con actitudes individuales tendientes a racionalizar su consumo, evitando derroches innecesarios.
  • Por empezar, revise el correcto funcionamiento de las instalaciones. El goteo en canillas defectuosas o la pérdida permanente en inodoros (el clásico “hilo de agua” que se produce cuando se gasta la goma del tapón interno) significan grandes volúmenes de agua derrochada al cabo de los días. Por ejemplo, una canilla que gotea por defecto del “cuerito” puede perder más de 90 litros de agua diarios, lo que equivale a casi 3.000 litros por mes. Para comparar: un tanque de agua domiciliario estándar contiene entre 500 y 1.000 litros.
  • El riego de jardines y el lavado de autos con manguera constituye un derroche innecesario de agua. Algunos municipios poseen normas de prohibición o restricción horaria al respecto. El auto se puede lavar con agua en balde. Si de todos modos decide regar el jardín, hágalo a la mañana muy temprano o a la noche, pues de lo contrario la rápida evaporación superficial le requerirá más agua.
  • No abra la ducha mucho antes de bañarse. Una ducha breve requiere unos 40 litros de agua. Tampoco deje correr el agua mientras se cepilla los dientes o se afeita; en estos casos un vaso con agua le permitirá cumplir con la función. El cuidado del agua en estos usos le permitirá, además, ahorrar gas o electricidad, según el sistema del agua caliente.
  • Si posee lavarropas automático elija los programas cortos. Un lavarropas automático estándar consumo unos 100 litros por lavado. No lave parcialmente, dos o tres veces al día: hágalo cuando pueda utilizar la capacidad total del aparato.

Limpieza de tanques domiciliarios de agua

Revise y limpie cada seis meses el tanque domiciliario de agua y manténgalo bien tapado. Esto garantizará que el agua potable que allí se almacena no sufra degradaciones en su calidad, debido a suciedad exterior o ingreso de insectos. En el interior de tanques destapados pueden formarse colonias de mosquitos, avispas o arañas.

Una correcta limpieza del tanque consiste en los siguientes pasos:

  • Corte el ingreso de agua al tanque.
  • Vacíe el tanque hasta dejar el agua suficiente para lavarlo y cepillarlo por dentro, incluida su tapa, enjuagándolo varias veces. Una vez hecho esto, compruebe que las canillas de distribución (cocina, baño, etc.) estén bien cerradas.
  • Elimine el agua sucia resultante vaciando totalmente el tanque por medio de la canilla o válvula de desagüe. Si su tanque no la posee, utilice baldes. Nunca lo haga abriendo las canillas de distribución interna (cocina, baño, etc.)
  • Llene aproximadamente la mitad del tanque y agregue alrededor de un (1) litro de hipoclorito de sodio comercial (lavandina) destinado a desinfección de agua para consumo humano. En este tramo del procedimiento no debe usarse ni ingerir agua de las canillas. Si es posible, deje actuar el agua clorada durante un par de horas.
  • Coloque la tapa correctamente para evitar el ingreso de tierra y/o insectos. El caño de ventilación debe tener en su extremo una tela mosquitero.
  • Abra todas las canillas de distribución a la vez, permitiendo que el agua clorada se evacue, circule y desinfecte las cañerías, hasta vaciar el tanque.
  • Cierre las canillas y abra definitivamente la llave de paso del tanque (entrada de agua) o accione el dispositivo que lo permite, posibilitando su llenado.
  • Vuelva a dejar correr el agua entre tres y cinco minutos, por última vez, previo a su consumo.